LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS MENSUALES

      (ocho mil palabras)


      10-02-2000. Análisis EXTRAORDINARIO del mes de enero del 2000 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA


      6.6. CASI SIETE DE CADA DIEZ SÚBDITOS ESPAÑOLES NO LEEN DIARIOS Y CASI LA MITAD NO LEE REVISTAS PERO QUIENES LEEN PADECEN LA INTOXICACIÓN Y LA DELIBERADA DESORIENTACIÓN DE UNA PRENSA CONTROLADA POR EL BLOQUE DE CLASES DOMINANTE Y ESCRITA EN SU CASI TOTALIDAD POR SOBORNADOS O IGNORANTES O VENALES O SUMISOS O DELIBERADAMENTE FRÍVOLOS Y ESCAPISTAS.

      Hemos contemplado ya el mecanismo y los efectos de la alienación de la población española a través de los muy poderosos medios de comunicación audiovisuales. Al hacerlo hemos señalado, lamentándolo, que casi siete de cada diez súbditos del Estado español NO lean periódicos diarios y que casi la mitad NO lean revistas. Las cosas son, mentira parece, aún peores que eso. Porque sucede que quienes SÍ leen diarios o revistas escogen para ello en alarmantes proporciones estupefacientes diarios "deportivos" o la bazofia de la "prensa del corazón". Y la minoría que escapa de esas trampas padece la intoxicación y la deliberada desorientación de una prensa controlada por el bloque de clases dominante y escrita en su casi totalidad por sobornados o ignorantes o venales o sumisos o deliberadamente frívolos y escapistas.

      Todos los estudiosos de la barbarie fascista italiana y nazi alemana insisten en la deliberada política de exaltación del deporte y de su utilización para la alienación de las masas dominadas en una imitación mejorada de la consigna "panem et circenses" del Imperio Romano. La fascistizada dictadura franquista siguió esas pautas. Todos los que padecimos aquella dictadura recordamos bien la utilización deliberada del fútbol como "opio del pueblo". La prolongación juancarlista de aquella dictadura ha prolongado aquellos usos. Y casi la tercera parte de los lectores de diarios de hoy lo son de "diarios deportivos" siendo uno de ellos el campeón absoluto destacado entre todo tipo de diarios. Aquella fascista utilización de la alienación por la contemplación del deporte se refuerza hoy por su asunción generalizada por los Estados capitalistas, doblada por la exagerada mercantilización del deporte coherente con la escalada mundial para la mercantilización de todo.

      El fascismo italiano creó todo un género cinematográfico ("el cine de teléfonos blancos") para utilizar como herramienta de alienación de las masas la fascinación por la contemplación de un mundo de lujo y molicie, de consumo ostentario que permitiera "soñar" con tanta belleza a las y los miserablemente explotados. El franquismo intentó imitar esa táctica con poco éxito debido tanto a la mediocridad de sus cineastas como a la barbarie y cutrez de los católicos censores que cercenaban algunas de las exigencias del género. Pero aplicó el mismo principio con la "prensa del corazón". Esa revista HOLA que hoy leen dos millones seiscientas mil personas (2.587.000) es una veterana de la dictadura franquista.

      Todo lo anterior, con ser muy grave, palidece ante el hecho del control casi absoluto de la prensa y revistas (y de la televisión y la radio) por el bloque de clases dominante. Control que no es nuevo pero que hoy se hace ostentoso en la fiebre capitalista mundial para hacer buena la ley general de la acumulación capitalista enunciada por Marx, en la actual carrera por la concentración creciente de la riqueza y de los medios de producción material y espiritual en cada vez menos manos. Cuando reviso este texto estoy inmerso en el aluvión de noticias motivadas por la alianza del gran banco BBVA con Telefónica y por sus consecuencias de concentración de poder sobre los medios de comunicación. Inmediatamente después de los datos estadísticos que voy a reseñar sobre el tema de los medios escritos (prensa y revistas) reproduciré una información publicada el 12 de febrero en la que se enuncia la concentración de poder sobre medios de comunicación (impresos y audiovisuales) que esa alianza implica. La consumación de esa concentración de medios parece ahora amenazada de veto gubernamental que usaría diversos mecanismos y la ausencia de algunas previas preceptivas autorizaciones del Gobierno. Pero a los efectos que ahora persigo de informar sobre la existente concentración de poder sobre medios de comunicación da igual que se apruebe o no. Ya es suficientemente ilustrativa la concentración de poder sobre medios de comunicación que cada uno de los dos aliados posee. Naturalmente será aún más grave si se suman.

      Al respecto quiero citar aquí unos párrafos muy recientes de uno de los "creadores de opinión" que es uno de los "intelectuales orgánicos del bloque de clases dominante": Federico Jiménez Losantos. Publicados el 21 de febrero del 2000 en EL MUNDO en un artículo titulado "¡Qué siete días!". Son estos:

      "Cuando los bancos son concesiones del Poder para compartir el monopolio del dinero, cuando las radios y las televisiones privadas son simples concesiones del Poder por tiempo limitado, ¿de qué empresas nos hablan? ¿A quién quieren engañar con esa farsa, que además tenía necesariamente los días contados.
      ………
      En fin, todo tendría remedio si entendieran que esta apoplejía política de una semana, el resbalón más grave de la legislatura desde el Pacto de Nochebuena, nace de la misma obsesión: formar un Imperio semejante al de Polanco en poderío económico y superior, si cabe, en servilismo partidista.

      De no seguir idiotizados con esa PPrisa, nada de este suntuoso desastre, incluyendo el frenesí de Villalonga y la parálisis gubernamental, hubiera sucedido. No es seguro que Aznar y Rato hayan aprendido la lección.

      Lo que les favorece, como siempre, es que estemos seguros de que si el PSOE ganase las elecciones habría, sin la menor duda, fusión de todos los bancos, telefónicas y platafónicas, A.M.P.G. Adivinen la P "

      Quiero llamar la atención de quien me lea sobre los fragmentos que más abajo transcribo de un importante artículo de un prestigioso científico y catedrático (Vicenç Navarro). Son especial y doblemente interesantes. Primero porque ejemplifican bien la falsificación de la realidad por los diarios españoles al servicio de la oligarquía española dominante. Y segundo porque lo hacen denunciando Y DEMOSTRANDO que esa oligarquía ha conseguido a través de esa acción difundir una versión falsa de las causas reales del terrible problema español del paro y la precarización PRECISAMENTE PARA OCULTAR QUE LA CAUSA REAL HA SIDO LA CODICIA Y EL MAL USO DE SU PODER POR ESA OLIGARQUÍA (la que controla la Banca española).

      Todo este círculo infernal de concausas para la alienación de la sociedad española mediante diarios y revistas se agrava por otro feroz hecho: que están escritos en su casi totalidad por sobornados o ignorantes o venales o sumisos o deliberadamente frívolos y escapistas. Vamos ya a los datos estadísticos y a los textos que corroboran estas afirmaciones mías:


      DATOS ESTADÍSTICOS DE 1999

      Lee diarios el 35,2% de la población de 14 y más años de edad (12.144.000 individuos). A fortiori ello supone que HAY MAS DE VEINTIDÓS MILLONES (22.353.000 individuos de 14 y más años de edad) QUE NUNCA LEEN DIARIOS.

      Pero es que, además, casi la tercera parte de los que leen diarios (el 10,8% del total de la población de 14 y más años de edad) son lectores de "diarios deportivos". Uno de éstos, MARCA, es el diario más leído. Lo lee el 6,4% y ocupa por ello el primer puesto entre los 55 diarios de la lista global. MUNDO DEPORTIVO ocupa el 9º puesto (1,4%), AS el 10º (1,3%), SPORT el 11º (1,3%). Y SUPER DEPORTE el 47º (0,2%). El "sesudo" EL PAIS es solo el 2º y su porcentaje (4,2%) supone solo los dos tercios del de MARCA.

      Lee revistas el 53,3% (18.382.000). Lo cual supone que HAY MAS DE DIECISEIS MILLONES (16.115.000) QUE NUNCA LEEN REVISTAS.

      Pero es que, además, el grueso de las y los lectores de revistas (30,4% del total de la población) lo son de revistas semanales. En su inmensísima mayoría se trata de la BAZOFIA de la mal llamada "prensa del corazón" (PRONTO 9,6%, HOLA 7,5%, LECTURAS 4,8%, SEMANA 4,0%, DIEZ MINUTOS 3,7%). O de "revistas" que "informan" sobre la TV y sus programas. Las revistas generalistas acumulan escasa audiencia (INTERVIÚ 2,8%, TIEMPO 0,7%, ÉPOCA 0,3%, TRIBUNA 0,3%).

      Ahora bien, si recordamos que casi la mitad (el 49,1%) no lee NUNCA libros, HAY MAS DE DIECISEIS MILLONES DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS QUE POSIBLEMENTE REÚNEN LA TERIBLE TRIPLE CARACTERISTICA DE NO LEER NUNCA NI UN LIBRO NI UN DIARIO NI UNA REVISTA.

      Los datos de lectura de prensa y revistas son los del Estudio General de Medios EGM y están tomados de la web de la AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación EGM).


      TEXTOS DE ARTÍCULOS

      Información firmada por Carlos Segovia, titulada "Fuerte concentración de poder en medios de comunicación. El Gobierno se plantea rectificar e impedir la doble presencia en TV digital", publicada en EL MUNDO el 12 de febrero del 2000.

      "La alianza entre Telefónica y el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria concentra de forma directa e indirecta un fuerte poder en los medios de comunicación de España con ramificaciones en el exterior. Ambos participan a la vez en medios competidores, especialmente en la televisión digital, y el Gobierno puede forzar a recortar una doble presencia multimedia que, hasta ahora, ha permitido.

      El Ministerio de Economía remitió el pasado año un expediente al Tribunal de Defensa de la Competencia en el que consideraba permisible que el BBVA fuera el primer accionista de Telefónica y, al mismo tiempo, cuarto en importancia de Sogecable, el grupo que dirigen los grupos Prisa (propietario del diario El País y la cadena SER) y Canal Plus Francia.

      De las dos televisiones de pago que existen en España, una está controlada por Telefónica (Vía Digital) y la otra, por Sogecable (Canal Satélite Digital).

      El Servicio de Defensa de la Competencia del Ministerio entendía entonces que el solapamiento era «sólo indirecto», pero fuentes gubernamentales señalaron ayer que la alianza reforzada entre ambos puede modificar esta opinión preliminar.

      El Tribunal de Defensa de la Competencia aún no ha concluido su examen sobre la fusión del Banco Bilbao Vizcaya con Argentaria y, una vez concluido, el Gobierno tendrá la última palabra sobre qué medidas deben tomar para que su fusión sea autorizada.

      Derechos de fútbol

      Vía Digital y Canal Satélite Digital ya no compiten entre ellas en un terreno clave: los derechos de fútbol. Ambas empresas alcanzaron un acuerdo de reparto el pasado julio que ha motivado la apertura de una investigación oficial de la Comisión Europea por presunto abuso de posición dominante. El propio Ministerio de Economía ha criticado en Bruselas este acuerdo, que permita Prisa-Canal Plus y Telefónica compartir, a través de Audiovisual Sport, por los derechos de los principales equipos y competiciones de fútbol, y asegurarse hasta el año 2009 su emisión exclusiva en TV de pago en sus plataformas digitales.

      Además, el Gobierno estudia un proyecto de ley para definir la incompatibilidad de que un mismo grupo participe en más de una televisión de pago.

      Pero el reforzamiento de la alianza entre BBVA y Telefónica puede suponer un estímulo para que Villalonga y Canal Plus aproximen de nuevo posiciones para cerrar la fusión de Vía Digital y Canal Satélite. Esta unión de plataformas, que fue defendida inicialmente por el Gobierno en 1997, podría recibir el veto de la Comisión Europea, que es partidaria desde siempre de que haya al menos dos cadenas de pago digitales en cada país de la UE. El presidente de Prisa, Jesús Polanco, y Villalonga ya alcanzaron un principio de acuerdo en 1998, que no llegaron a concretar al reaparecer viejas diferencias.

      Unión de plataformas

      Emilio Ybarra, copresidente del BBVA, se ha mostrado siempre a favor de la unión de las dos cadenas de TV y, sobre todo, de evitar la llamada guerra digital entre dos empresas en las que participa directa o indirectamente.

      El poder mediático de Telefónica y el BBVA llega a todos los sectores. Telefónica es el primer accionista individual del grupo anglosajón Pearson, editor de, entre otros, el diario británico Financial Times y, además, propietario en España del 95% del grupo Recoletos, que edita Expansión y Marca, entre otros. Además, Recoletos posee el 30% de Unidad Editorial, editora de EL MUNDO, cuyo primer accionista es el grupo Rizzoli.

      El Gobierno autorizó el pasado año a Telefónica a comprar el 100% de Onda Cero Radio que, a su vez, ha entrado en Radio Voz. Y mantiene desde 1998 un 47% de Antena 3 TV.

      La familia Ybarra, con tradicional peso decisivo en el BBVA, posee el grupo Comecosa, más conocido como grupo Correo al contar con el diario bilbaíno El Correo como buque insignia.

      El grupo Correo cuenta con un 25% de Tele 5 y una participación minoritaria en Prensa Española, la editora del diario ABC que, por su parte, está presente en La Gaceta de los Negocios y la cadena Cope. Al control de medios escritos y audiovisuales se une la posición del BBVA y Telefónica más allá de la atmósfera. Entre ambos suman más del 40% de la sociedad de satélites Hispasat. Telefónica cuenta con el 22,74% del capital y el BBVA, el 18,48%. El principal accionista hasta ahora era Retevisión (30,32%). La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) y el CDTI son minoritarios con un 8,21% y un 2,05%, respectivamente. "

      Fragmentos del artículo de Andrés de la Oliva, catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Complutense de Madrid, titulado "Terminales y cloacas", publicado en EL MUNDO el 3 de octubre de 1999.

      "Me parece razonable que el Gobierno y la oposición, los partidos políticos, dispongan de portavoces, asesores y, en fin, de un «aparato» de comunicación, que conecte con periódicos, emisoras, etc. Pero veo en ese entramado tres fenómenos dañinos. Al analizarlos, llamaré terminales a los portavoces y aparatos comunicativos y medios a los periódicos, emisoras, etcétera.

      El primero de los fenómenos nocivos es la mezcla o la amalgama entre terminales y medios. Cabe, desde luego, un gabinete de prensa o una oficina de portavoz que, ante todo, informen y, sólo secundariamente, opinen argumentadamente. Y puede haber y hay medios de comunicación que, sin carecer de línea definida, no están dispuestos a vender propaganda en general ni a dejarse arrastrar a tal o cual «operación» concreta. Pero cabe también lo contrario.

      En cualquier caso, la confusión, la opacidad y hasta el secreto de las relaciones entre unos y otros no redunda en beneficio de que, en primer lugar, el lector, el televidente o el mero oyente se enteren de lo sucedido. Y enterarse bien de lo sucedido, de la realidad, debiera ser siempre anterior a que se nos aleccione acerca de si es buena, regular o mala.

      Así si interesa a los poderes comunicantes, LA GENTE PUEDE LLEGAR A CREER QUE LOS MARCIANOS NOS INVADEN O QUE NO EXISTE UNA AUTOPISTA, AUNQUE ALGUNOS CONCIUDADANOS CIRCULEN POR ELLA. Cuando se nota mucho que no hay ningún marciano a la vista, por ninguna parte, la «noticia» sobre la invasión se puede presentar como una falsa alarma e incluso como una victoria de las fuerzas terráqueas.
      ……………
      Con todo, y pese a ser los dos asuntos anteriores muy complejos y delicados, un tercer fenómeno casi me preocupa más. No es un problema estructural. Resolverlo o atenuarlo ofrece muchas menos dificultades teóricas que los anteriores. Pero, históricamente, en la realidad, me parece mucho más difícil de resolver. Me refiero a la necedad y a la inmoral amoralidad que anidan en las terminales, en no pocos gabinetes, portavocías, etcétera.

      Hablar o escribir de lo que no se sabe ni se ha procurado conocer es mal asunto: en otras profesiones, a eso se le llama «mala práctica» y frente a ella se pueden ganar demandas millonarias. Peor aún es que el servidor de la «terminal» prescinda de comunicar información y argumentos y, convertido en aprendiz de Rasputín, busque favorecer o perjudicar. Ya no es un profesional de la comunicación o de la legítima persuasión -que los hay de primera, de lujo: algunos conozco-, ni, en su caso, un representante del poder público, en principio, legítimo: es un conspirador sicario o un prevaricador que malversa los caudales aportados por el contribuyente. No es un profesional al servicio del Gobierno o de un partido, un servicio que podría realizar limpiamente: ES SEMEJANTE A UN ELEMENTO MAFIOSO ALQUILADO A ÉSTE O A AQUÉL, que busca el escaño, la «cartera» o, aún más mafiosamente, la eliminación del mero rival potencial.

      Por desdicha, LO PÉSIMO, a saber, la combinación de estulticia y maldad, ES LO MÁS FRECUENTE. Pero, de esta combinación, la estulticia me resulta más irritante. LA ESTULTICIA PREPOTENTE DE CONSIDERAR TONTOS A LOS CIUDADANOS, DE PENSAR QUE A TODOS SE NOS PUEDE PONER CARA DE OVEJA O QUE ESTAREMOS DISPUESTOS A MODIFICAR EN SENTIDO OVEJUNO NUESTRO SEMBLANTE A CAMBIO DE UN FORRAJE ESPECIAL. "

      Fragmento del artículo de Federico Jiménez Losantos titulado "Borrar imágenes" publicado en ABC el 10 de octubre de 1999

      "El polanquismo ha alcanzado niveles de eficacia genuinamente soviéticos. Hay novelistas, ensayistas o poetas que jamás han publicado nada, según los medios de ese imperio de comunicación; hay autores cuyos libros jamás reciben reseñas, ni críticas ni aparecen en las listas de libros más vendidos, por mucho que vendan. La gente que sólo lee «El País» desconoce buena parte de la actividad intelectual española de los últimos veinte años. Peor aún: no entiende, porque a tal extremo llega su endogamia moral, que pueda existir alguna actividad intelectual respetable si no está bendecida y participada por su «pravda» matinal."

      Fragmento del artículo de Javier Ortiz titulado "División del trabajo", publicado en EL MUNDO el 9 de junio de 1999.

      "Siempre arremete usted contra el nacionalismo español y da la cara por los nacionalistas periféricos». Es una crítica del mismo género. Mi admiración por Pujol, Arzalluz y Beiras no es mayor que la que Loyola de Palacio pueda sentir por José Bono. Pero alguien tiene que decir que lo que se presenta en Madrid como antinacionalismo no es más que el viejo nacionalismo español de siempre que, a fuerza de ocupar la posición dominante, ni siquiera se reconoce como tal. Conviene -así sea sólo por mor del pluralismo- que alguien se tome a chufla a Felipe González cuando sostiene que hoy en día parece estar prohibida la defensa del nacionalismo español, cuando la aplastante verdad es la contraria: todos los medios de comunicación con sede en la capital del Reino rebosan españolismo militante por los cuatro costados. Haga usted la cuenta: ¿cuántos columnistas conoce que escriban en Madrid y acostumbren a señalar la parte de razón que tienen los nacionalistas periféricos?

      Los puede contar con los dedos de una mano. Y le sobran cuatro."

      Fragmentos del artículo de Vicenç Navarro, catedrático y director del Programa de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra-The Johns Hopkins University y autor de Neoliberalismo y Estado del bienestar (2ª edición), titulado "Una victoria del neoliberalismo", publicado en EL PAÍS el 26 de mayo de 1999.

      "Una de las lecturas de la transición democrática en España que se reproduce con mayor constancia en el establishment mediático y político del país es que tal transición de la dictadura a la democracia fue modélica. Sin negar que muchos aspectos de la transición democrática fueron ejemplares, otros lo fueron menos. Y en algunos elementos claves para la vitalidad del proceso democrático, tal transición fue incompleta. Entre ellos cabe destacar la limitada diversidad en los mayores medios de información, situación que aparece clara cuando se compara la diversidad de tales medios en España con la diversidad existente en la mayoría de los países de la UE. No existe en tales medios en España la riqueza y diversidad de opciones y valores existentes entre la población española. Ni que decir tiene que hay una gran variedad de opiniones expresadas en tales medios, pero esta diversidad se presenta dentro de un marco definido por sus equipos de dirección, que a través de la selección de noticias, temas y autores definen sus políticas mediáticas, reflejadas en los editoriales de tales medios. LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN SON, DE ESTA MANERA, MEDIOS DE PERSUASIÓN, QUE INTENTAN CONFIGURAR EL ESTADO DE LA OPINIÓN DEL PAÍS. Su falta de diversidad, y su sesgo consecuente, crea un distanciamiento entre tales medios y grandes sectores de la población.

      Ejemplos de este distanciamiento son múltiples. Según las encuestas del estado de opinión de las poblaciones en los países de la UE, la población española es de las que desea un mayor incremento del gasto público social (DEBIDO, EN PARTE, A QUE EL GASTO SOCIAL PER CÁPITA EN ESPAÑA ES DE LOS MÁS BAJOS DE LA UE (EUROSTAT, 1997). A pesar de ello, no hay ningún diario importante español (entre los seis más importantes del país) que haya editorializado como lo han hecho, entre otros, Le Monde, en Francia, y The Guardian, en la Gran Bretaña, a favor de un mayor gasto público y social. Antes al contrario, los periódicos que se han expresado a través de sus editoriales a este respecto ha sido precisamente para aconsejar al Gobierno español que reduzca el crecimiento del gasto social o que lo congele.

      Otro ejemplo de uniformidad, dentro de la diversidad en estos medios de información, ha sido la interpretación que tales medios han realizado del problema social más importante que tiene España, a saber, el paro. La gran mayoría de la cultura mediática del país -con contadísimas excepciones- ha atribuido tal paro a la rigidez del mercado laboral español, así como al excesivo crecimiento de los salarios y de la protección social, que se supone han inhibido la inversión y la expansión en la producción de empleo por parte de la clase empresarial de nuestro país. Esta interpretación del paro se ha reproducido ad nausea en los medios de persuasión, y muy en particular en aquellos próximos al capital financiero, cuyos portavoces han sido los más insistentes en la propagación de aquella interpretación del paro anualmente bendecida por los centros de ortodoxia financieros, el Banco de España, el Fondo Monetario Internacional y el equipo económico de la OCDE. Estas interpretaciones de nuestra realidad se han convertido en lo que, con razón, se ha llamado el pensamiento único, que alcanzó ya hace años la categoría de dogma. Como todos los dogmas, éste se reproduce a base de fe (y cajas de resonancias proveídas por los medios de persuasión) más que a base de la evidencia empírica. Como decía mi maestro, el premio Nobel de Economía Gunnar Myrdal, los dogmas económicos son los más impermeables a la evidencia científica.

      En realidad, la evidencia científica existente no apoya la interpretación de que el paro en España se haya debido o se deba a la supuesta "falta de moderación salarial" o a la no existente "exagerada protección y gasto social". UN ESTUDIO RECIENTE PUBLICADO EN EE UU Y PRÁCTICAMENTE DESCONOCIDO EN ESPAÑA APUNTA HACIA OTRAS CAUSAS DE ESTE PARO Y DE LA ELEVADA INFLACIÓN DURANTE LOS AÑOS OCHENTA Y NOVENTA, CAUSAS PRÁCTICAMENTE IGNORADAS EN LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN ESPAÑOLES. La profesora Sofía Pérez, de la Boston University, en su libro Banking on privilege. The politics of Spanish finantial reform (Cornell University Press, 1997), SEÑALA PRECISAMENTE AL CAPITAL FINANCIERO, Y MUY EN PARTICULAR AL COMPORTAMIENTO OLIGOPOLÍSTICO DE LA BANCA ESPAÑOLA (los seis bancos más importantes de España) y a las políticas proteccionistas seguidas hacia este sector por parte de los Gobiernos españoles, y por el Banco de España, COMO UNA DE LAS CAUSAS DE AQUEL PARO Y DE AQUELLA INFLACIÓN DURANTE AQUEL PERIODO.

      La autora del libro muestra que mientras los portavoces de la banca y del Banco de España demandaban la completa liberalización de la economía española, incluyendo la máxima desregulación posible del mercado laboral, el sector bancario exigía y conseguía políticas altamente proteccionistas responsables de los altos intereses bancarios, los cuales continuaron muy altos durante la época de los años ochenta, pese a que el déficit público y la inflación disminuyeron durante aquel periodo. Estos altos intereses supusieron un gran obstáculo para la inversión de capital productivo, debido a los elevadísimos costes financieros del empresariado español, mucho mayores que los de otros países, tanto de la UE como de la OCDE. En 1992, por ejemplo, tales costes financieros para los empresarios españoles fueron nada menos que casi el doble de tales costes en EE UU y más del doble de estos costes en el Japón. ESTOS ELEVADÍSIMOS COSTES FUERON RESULTADO DE LAS POLÍTICAS OLIGOPOLÍSTICAS DEL SECTOR, FAVORECIDAS POR LAS POLÍTICAS PROTECCIONISTAS APOYADAS POR EL BANCO DE ESPAÑA QUE IMPIDIERON LA LIBERALIZACIÓN DEL SECTOR, CON ENTRADA DEL CAPITAL EXTRANJERO. Incluso después de la entrada de España en la UE, la entrada de capitales financieros extranjeros en el mercado de capitales fue mínima. Mientras que, en el sector manufacturero, el capital extranjero pasó de ser un 17% en 1985 a un 31,5% en 1990, en el sector bancario, el porcentaje de capital extranjero continuó siendo insignificante. Únicamente el sector energético (en el cual la banca española fue el mayor accionista) tuvo una protección semejante a la que tuvo el sector bancario. Este comportamiento oligopolístico, con elevadísimos costes financieros, significó para la banca española los beneficios más altos en la UE. La tasa de beneficios netos de los seis bancos más importantes de España fue en 1990, por ejemplo, casi tres veces superior que la tasa de beneficios netos de la banca francesa, casi el doble que la banca alemana, más de cuatro veces que la banca belga, menos del doble de la banca italiana, casi tres veces que la banca holandesa y menos del doble que la banca británica. Estos beneficios de la banca española no se debían a su eficiencia (en realidad eran de los bancos menos eficientes con mayores costes en Europa), SINO A SU CONTROL OLIGOPOLÍSTICO DEL MERCADO DE CAPITALES. Resulta paradójico que los portavoces del capital financiero y del Banco de España continuaran pidiendo la liberación de todos los sectores (excepto el suyo), así como austeridad social y salarial para el resto de la nación, mientras alcanzaba unos beneficios exagerados debido al proteccionismo de que gozaba. No era la inexistente exuberancia social o salarial, sino la exuberancia bancaria, la que contribuyó en gran manera al paro en España, al dificultar la inversión y producción de empleo.

      A PESAR DE ESTA Y MUCHA OTRA EVIDENCIA CIENTÍFICA ACUMULADA DURANTE ESTOS AÑOS, LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN CONTINÚAN REPRODUCIENDO EL MENSAJE QUE CARACTERIZA EL PENSAMIENTO ÚNICO DE QUE EL GASTO SOCIAL Y LOS SALARIOS SON LA CAUSA DEL PARO Y DE LA INFLACIÓN. Sólo hace un mes, en la conferencia del Círculo de Economía en Sitges, un ministro de Economía del gobierno anterior próximo al banco de España, el señor Carlos Solchaga, REPETÍA UNA VEZ MÁS QUE EL GASTO SOCIAL PÚBLICO ERA EXCESIVO Y TENÍA QUE LIMITARSE SU EXTENSIÓN, DECLARACIONES QUE APARECIERON EN TODOS LOS SEIS DIARIOS MÁS IMPORTANTES DEL PAÍS. Ninguno de tales diarios publicó, sin embargo, las declaraciones de otro ex ministro, el señor Josep Borrell, con un cargo político, por cierto, en aquel momento de mucha mayor responsabilidad que el anterior, que pidió un crecimiento significativo del gasto social público para alcanzar la convergencia social con la UE. Una vez más, los medios de información configuraron cuál era el mensaje importante y cuál no, promoviendo las posturas que favorecen y silenciando las que no apoyan. La visibilidad de posturas políticas y su proyección mediática depende en gran manera de su articulación dentro de los parámetros aceptados por la sabiduría convencional reproducida por aquellos medios. Hace sólo unas semanas, estos mismos medios de información señalaron con satisfacción la dimisión de Oskar Lafontaine, ministro de Finanzas alemán, que también había tenido la osadía de cuestionar -como Josep Borrell había hecho- los supuestos del pensamiento neoliberal.

      Este constante sesgo informativo a favor de las tesis neoliberales está empobreciendo enormemente la democracia española "

      Fragmentos del artículo de Javier Ortiz titulado "El castellano indefenso" publicado en EL MUNDO el 11 de agosto de 1999.

      "Pero observo, para mi extrañeza y disgusto, que los periodistas actuales no se rebelan ni contra las perversas máquinas laboricidas ni contra las detestables relaciones de producción. Menos aún contra el papel social que les (nos) toca cumplir. Lo hacen contra otra herramienta también propia de nuestro gremio, pero que maldita la culpa que tiene: el idioma. Lo maltratan, lo vejan, lo sabotean.
      …..
      Traigo a cuento este ejemplo por una razón especial: porque no creo que haya un solo periodista que ignore que ese uso del verbo cesar es incorrecto. Se ha dicho y repetido en todas las redacciones hasta el aburrimiento. Les importa un bledo. Se sirven del idioma, pero lo desprecian. Qué inmersión lingüística ni qué expansión del inglés: el mayor peligro para la lengua castellana está en ellos, que la patean sin parar. Y en público, para más inri.

      Sólo se me ocurre una razón para que maltraten así el idioma: es el único de sus rivales que está indefenso. Y ellos son -eso sí- prudentísimos."

      (continuará)

      Justo de la Cueva

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